Tu perro no necesita otro educador.
Te necesita a ti.
La diferencia entre convivir y disfrutar de tu perro
Si has llegado hasta aquí, probablemente te pasa algo sencillo:
Quieres a tu perro, pero convivir no siempre es fácil.
No buscas un perro perfecto. Buscas entender qué está pasando y cómo hacerlo mejor sin convertir tu casa en un cuartel.
Estos cursos no son para expertos. Son para personas normales que quieren hacerlo bien y dejar de improvisar.
Para quienes ya probaron consejos sueltos, vídeos al azar y acabaron más confundidos que antes.
Aquí encuentras orden.
Un camino claro.
Y la tranquilidad de saber que no estás fallando: solo necesitabas el método correcto.
Aprendes a tu ritmo. Desde casa.
Aplicando lo que ves en tu día a día, con tu perro real.
Si quieres convivir mejor, si quieres menos ruido mental y más seguridad en lo que haces, esto encaja contigo.
No porque lo diga yo, sino porque cuando entiendes a tu perro, todo empieza a tener sentido.
He visto de todo: personas buscando un milagro y otras que solo querían vivir mejor con su perro. Y casi siempre el problema era el mismo: propietarios perdidos, atrapados en la desinformación, quemados por otros profesionales y con mucho dinero malgastado. Por eso hago lo que hago. Porque sé qué funciona y qué no. Porque lo he aprendido, lo he probado y lo he afinado hasta crear un método propio, claro y aplicable. Para que dejes de ir a ciegas con tu perro.
Soy Yolanda Castelreanas. Llevo más de 12 años trabajando como adiestradora y educadora canina, con formación profesional reglada, y toda mi vida conviviendo con perros.
No entrenas solo a tu perro.
Entrenas conocimiento.
Si quieres dejar de improvisar, copiar rutinas sin sentido y perder tiempo, entra en mi lista privada.
Dentro no hay ruido.
Hay consejos claros, trucos que funcionan y rutinas pensadas para avanzar, no para cansarte.
Además:
Acceso prioritario a todos los cursos que vaya lanzando
Contenido que no publico en redes
Y si en algún momento necesitas una sesión individual, presencial u online, este es el único sitio desde el que trabajo 1 a 1
No es para todo el mundo.
Es para quien quiere realmente resultados y no excusas.
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"El otro día, mi perro casi me incendia la casa".
No es una exageración.
Pasó de verdad.
Hace años, un tutor me contaba lo que hacía su perro cuando se quedaba solo:
se subía a la encimera, abría cajones, caminaba por mesas como si fuera suyo todo.
Le di consejos.
Le advertí.
Su respuesta:
—"exageras"
Un día, estando en el trabajo, dejó un trapo sobre la vitrocerámica.
El perro hizo lo de siempre.
Se subió.
Pisó.
Encendió la vitro.
Por suerte, no hubo daños graves.
Aquí viene la parte importante
Esto no va de un trapo.
Va de todo lo que se ignora antes.
Porque antes del incendio ya había señales:
Un perro que se sube a la encimera
Un perro que abre cajones
Un perro que no sabe estar solo
Un tutor que piensa “no pasa nada”
Y sí pasa.
Siempre pasa.
Si tienes perro, probablemente te suene
Tira de la correa en el paseo
Coge lo que no debe
No obedece en la calle, pero “en casa es buenísimo”
Hace lo que quiere… y tú no sabes por dónde empezar
Aquí es donde normalmente la gente reacciona tarde